La nutrición podría reducir el número de muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares

Según un estudio internacional, por lo menos la mitad de las muertes por enfermedad cardiovascular podrían prevenirse mediante una mejor nutrición y el aumento del consumo de cereales y ácidos grasos omega-3.

 

Muertes por enfermedades cardiovasculares

Las enfermedades cardiovasculares son la causa de muerte principal a nivel mundial.

En el año 2016, los riesgos relacionados con la dieta se relacionaron con 2,1 millones de muertes por enfermedades cardiovasculares en la región europea OMS.

Según el estudio de Carga Mundial de Morbilidad del 2016, más de 9,1 millones de muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares en todo el mundo son atribuibles a los riesgos alimenticios, lo que equivale a un 52% del total de muertes por enfermedad cardiovascular del año 2016.

 

La nutrición es un factor clave

El estudio, publicado en el European Journal of Epidemiology, descubrió cómo ha influido la alimentación sobre las muertes cardiovasculares en los últimos 26 años, con una atención especial al periodo de 2010-2016.

El equipo, liderado por la Universidad Martin Luther de Halle-Wittenberg (Alemania), la Universidad Friedrich Schiller de Jena (Alemania), el cluster de competencias nutriCARD y la Universidad de Washington (Estados Unidos), descubrió que en Europa Occidental el aumento del consumo de cereales, frutos secos, semillas, verduras, ácidos grasos omega-3 y las frutas redujo el número de muertes por enfermedad cardiovascular.

Aunque los estudios previos han esclarecido el rol de los factores de riesgo metabólico y dietético en las enfermedades cardiovasculares, este estudio proporciona un análisis correspondiente de los países, diferenciando entre grupos de edad y género y varios grupos de nutrientes y alimentos claves.

Para el estudio el equipo evaluó datos representativos del estudio de Carga Mundial de Morbilidad (GBD por sus siglas en inglés) recogidos entre 1990 y 2016. Analizaron la prevalencia de las enfermedades cardiovasculares como los infartos y los accidentes cerebrovasculares en los 51 países determinados como región europea por la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como varios estados de Oriente Medio y Asia central.

Los investigadores calcularon el porcentaje de muertes atribuibles a una nutrición desequilibrada. Descubrieron que las dietas que se correlacionaban con las enfermedades cardiovasculares eran bajas en cereales (20,4%), nueces y semillas (16,2%), fruta (12,5%), elevadas en sodio (12,0%) y bajas en ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (10,8%).

 

Variaciones entre regiones

Se observaron diferencias significativas entre los 51 países.

Dentro de Europa Oriental, el mayor número de muertes absolutas debidas a las enfermedades cardiovasculares relacionadas con la dieta se dio en Rusia, seguido de Ucrania. De hecho, Ucrania mostró el mayor número de muertes debidas a enfermedades cardiovasculares relacionadas con la dieta (38,2% de las muertes totales) entre todos los países.

La dieta baja en cereales fue el principal factor de riesgo en las regiones del GBD pero la clasificación para los otros riesgos dietéticos variaba.

En Europa Occidental, Europa Oriental y Asia central el bajo consumo de nueces y semillas fue el segundo factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y en Europa central el consumo excesivo de sodio causó el segundo factor de mortalidad más elevada.

En los países de Europa Oriental, el consumo excesivo de sodio se clasificaba en quinto lugar tras la dieta baja en frutos secos y semillas, la dieta baja en fruta y la dieta baja en ácidos grasos omega-3.

 

La mejora de la dieta conlleva beneficios claros

El promedio de reducción de la fracción de muertes por enfermedad cardiovascular relacionada con la dieta desde 1990 a 2006 era del 34% en Europa Occidental y 25% en Europa central.

La mayor reducción se dio en Israel (54%), seguido por Dinamarca (51%) y RU (48%) mientras que en Asia central y Europa Oriental las fracciones aumentaron ligeramente.

Desde el 2010 hasta el 2016 las mayores reducciones se observaron en Reino Unido, Países Bajos y Serbia.

Los investigadores afirman que la magnitud de los cambios refleja alteraciones subyacentes en los patrones dietéticos. En las dos últimas décadas, si bien las mejoras de la salud vascular relacionadas con la dieta en Europa Oriental se debían al aumento del consumo de frutas y ácidos grasos omega-3, la reducción del consumo de sodio fue el factor de mayor impacto en Europa Central y Asia Central, así como un aumento del consumo de fruta y verdura.

 

Referencias

Meier T, Gräfe K, Senn F, Sur P, Stangl GI, Dawczynski C, März W, Kleber ME, Lorkowski S. Cardiovascular mortality attributable to dietary risk factors in 51 countries in the WHO European Region from 1990 to 2016: a systematic analysis of the Global Burden of Disease Study. Eur J Epidemiol. 2019 Jan;34(1):37-55. doi: 10.1007/s10654-018-0473-x.

This entry was posted on March 6, 2019, in Salud. Bookmark the permalink.