Tag Archives for fruta

Poco a poco

Los males del pequeño parecen que remiten. Esta semana está mucho mejor. Ya no le damos la estilsona, pero seguimos con los aerosoles. Y, aunque muy poco, ha puesto peso, que es algo que me preocupa. No que ponga poco, si no que pierda, porque no es que esté delgadito ni nada de eso, pero no sé, esa obsesión que tenemos las madres por que nuestros hijos pongan peso durante el primer año, no? (menos mal que luego se va pasando…).

A medida que ha ido mejorando, ha empezado a comer otra vez. Y a comer bien. Porque antes el biberón le costaba la misma vida… y la fruta ni os cuento… Ya os comenté que con los tarritos de fruta comprados medio qué. De hecho, el fin de semana se los ha comido bien. Pero ya el lunes volví a la papilla natural. Y dejó un poco, pero ya hoy se la ha comido entera!!

Y la verdad es que estoy contenta, porque era una buena cantidad. Hoy llevaba: media manzana, un plátano, el zumo de media naranja y 60 de leche de continuación más una cucharada de cereales sin gluten. Y no ha dejado nada!! Jeje, a ver si dura y sigue así más tiempo.

Ah! Y anoche le di una papilla de cerales. Que no sabía ni cómo se hacían porque a la niña nunca se las preparé, pero bueno. La dejé no muy espesa, para que no le costara mucho trabajo comérsela. Y nada, 180 de leche y una buena cantidad de cerales que se comió en un plis!! Qué tío, verdad?

Y es que yo creo que mi pequeño es más de cuchara que de biberón… En breve la verdura. Ya os iré contando. ;)

Bajones

Pues sí, estoy un poco de bajón. No sé si será la primavera o que estoy incubando algo o que mi pequeño vuelve a recaer una y otra vez con la bronquitis maldita.

Esta semana lo llevamos a la pediatra (otra vez) y nos ha mandado un tratamiento de fondo de un mes. Y esta mañana lo hemos vuelto a llevar, y está algo mejor, pero debemos seguir con la estilsona y los aerosoles. Un rollo, porque encima el pobre ha bajado de peso otra vez, y come fatal.

La poquita fruta que se comía al principio, ahora ha pasado a nada. Unas pocas cucharadas y sale de la boca más de lo que le entro. Una frustración, vamos. Porque no puedo evitar comparar con la hermana y ella comía muuuy bien.

En fin, que hoy he probado con fruta de bote y parece que se la ha comido algo mejor. Pero me da pena que no se coma la natural… A ver si ya se recupera del todo de la tos, los mocos, los pitos en el pecho y los dientes, y vemos un poco de luz en el túnel de la comida con cuchara… A ver qué pasa.

Frutas: ácidas o alcalinas

No toda la fruta nos afecta de la misma manera. Mi padre siempre me dijo que comiera mucha fruta y si no lo hacía con él casi nunca lo hacía por mi cuenta, hasta que crecí y me di cuenta de lo importante que era. Continue Reading »

Beneficios de la pera

La pera es una de las frutas más recomendables en todo tipo de dietas, especialmente aquellas que son de adelgazamiento. En general, puede consumirse en cualquier momento del año, pero el otoño es su época por excelencia, por lo que deberíamos considerar esta fruta para incluirla en nuestra alimentación diaria. Veamos cuales son los beneficios de la pera.
La pera es una de las frutas con menos cantidad de calorías, y esto se debe principalmente a que se compone en gran parte de agua. En total, unos 100 gramos de pera tienen alrededor de 58 calorías y un 88 % de agua. Esto permite que nos saciemos con pocas calorías.
Estas calorías provienen principalmente de los hidratos de carbono simples, los cuales representan alrededor de un 12 % de la pera.
Por otro lado, entre los beneficios de la pera debe mencionarse su alto contenido de fibra. Siempre se dice que la fruta es beneficiosa porque ayuda a evitar estreñimiento y combatir problemas de tránsito intestinal. Pues la pera cumple perfectamente estas características.
Por otro lado, hay que decir que la pera es muy rica en vitaminas. Se destacan sus cantidades de vitaminas del grupo B, además de la vitamina C, D y E.
También es necesario destacar que la pera aporta minerales. Entre estos se destacan el potasio, el hierro y el yodo. Y, por último, tampoco hay que dejar fuera de los beneficios de la pera sus cantidades considerables de pectina, un excelente depurativo, y levulosa, la cual ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre, convirtiéndose así en una opción muy recomendable para diabéticos.

¡NO TE SALTES EL DESAYUNO!

Objetivo imposible, eso es lo que pensamos los españoles sobre hacer un buen desayuno. Nunca hay ganas, no hay tiempo y no hay hambre. Si casi ni acertamos a meter las piernas de forma correcta en el pantalón, ¿Cómo vamos a preparar un desayuno como dictan los expertos?

¿Cómo debe ser? 

Lo primero que debemos hacer es tomarnos más tiempo para desayunar y, si es posible, hacerlo en compañía. Según el estudio “Hábitos del desayuno en España” realizado por la Asociación Española de Fabricantes de Cereales, un 80% de los encuestados reconoce desayunar en menos de 10 minutos, además, un 62% come en solitario.

Los expertos recomiendan dedicar al desayuno al menos 15 minutos, hacerlo en compañía y que aporte entre el 20-25% de las calorías diarias.

Un desayuno equilibrado y completo debe contener: un lácteo (leche, yogur o queso fresco), un cereal (pan, cereales de desayuno o galletas sencillas) y una pieza de fruta. Como complemento adicional podemos añadir aceite de oliva, un poco de mermelada o algo de jamón o queso o frutos secos.

¿Por qué es importante? 

  • El desayuno sirve para romper el ayuno después de casi 8 horas sin comer y de que nuestros depósitos de energía estén casi vacíos, por ello, desayunar correctamente, contribuye en nuestro rendimiento físico e intelectual.
  • Nos permite una correcta distribución de las calorías a lo largo del día. De hecho, las personas que no desayunan tienen un mayor riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad, ya que llegaremos a la siguiente comida con más hambre y voracidad.
  • Este momento del día es perfecto para aportar a nuestro organismo vitaminas, minerales y ácidos grasos esenciales, nutrientes importantes para nuestra salud, que conseguiremos tomando algo del grupo de los lácteos, cereales y fruta.

¿Cómo conseguirlo?

Aunque parezca difícil no lo es. Al igual que planificas los menús de comidas y cenas de la semana, añade al cuadro el desayuno, así sabrás de antemano lo que hay que preparar y de lo que dispones en la despensa. Antes de acostarte, prepara la mesa del desayuno con aquello que no necesite refrigeración, y así al levantarte lo tendrás todo más o menos puesto. Probar cosas nuevas o variar las de toda la vida siempre alegra al estómago y al paladar, prueba a variar cada día uno o dos alimentos, para que cada día tomes algo distinto y así siempre te apetezca ir a desayunar. Además, de forma ocasional o para celebrar alguna ocasión especial, podéis tomar galletas de chocolate o hacer repostería casera como magdalenas o un bizcocho sencillo.

Deliciosas propuestas:

  • Un vaso de leche desnatada/ una rebanada de pan integral con una cucharada de postre colmada de mermelada y unas rodajas de naranja.
  • Dos yogures desnatados (naturales o edulcorados o de sabores o frutas)/ tres cucharadas soperas de cereales integrales con una cucharada sopera de miel y un vaso de zumo de naranja.
  • Dos mandarinas pequeñas/ un vaso de leche desnatada con cacao y una rebanada de pan con tomate y aceite de oliva virgen.
  • Una pieza de fruta troceada/ un vaso de leche desnatada con cacao y entre cuatro o seis galletas o una magdalena.
  • Un vaso de zumo/ un vaso de leche desnatada y una rebanada de pan con margarina y mermelada o miel.
  • Una pieza de fruta troceada/ una rebanada de pan con queso tierno, aceite de oliva virgen y fiambre magro.
  • Una pieza de fruta troceada/ un yogur desnatado y entre una y cuatro cucharadas de cereales poco azucarados.

Claves de la alimentación saludable

 1. Disfrutar de una amplia variedad de alimentos

Este concepto es el mensaje sobre salud que más se repite en las recomendaciones dietéticas. Necesitamos mas de 40 nutrientes diferentes para disfrutar de una buena salud y no existe un sólo alimento que pueda proporcionarnos todos ellos. Por este motivo, es necesario consumir una amplia variedad de alimentos (entre ellos, frutas, verduras, cereales, legumbres, carnes, pescados y aves, productos lácteos y grasas o aceites) para gozar de una buena salud, y disfrutar de todos ellos como parte de una dieta sana.
 Algunos estudios han relacionado la variedad en la dieta con la longevidad. En cualquier caso, si se opta por una alimentación variada se podrá disfrutar más de las comidas.

2. Comer con regularidad

Comer es uno de los grandes placeres de la vida y es importante tomarse tiempo para descansar, relajarse y disfrutar de las horas de la comida. Si se programan las horas de la comida, es más fácil garantizar que no se salta ninguna comida, lo cual tendría como consecuencia una falta de nutrientes, que normalmente no se compensa en comidas posteriores. Esto es especialmente importante en el caso de niños en edad escolar, adolescentes y ancianos.

El desayuno es especialmente importante, ya que ayuda al organismo a ponerse en marcha y proporciona la energía necesaria después del ayuno nocturno. Además parece ser que el desayuno ayuda a controlar el peso. Todas las horas de la comida nos ofrecen la oportunidad de relacionarnos con amigos y familiares. Así que, ya sea con tres comidas principales o con seis comidas pequeñas o tentempiés, el objetivo es escoger opciones que sean sanas y apetecibles.

3. Equilibrio y moderación

Equilibrar el consumo de alimentos significa ingerir lo suficiente, pero no demasiado, de cada tipo de nutriente. No hay por qué eliminar de la dieta nuestros alimentos favoritos, si el tamaño de las raciones que consumimos es razonable. No hay alimentos “buenos” o “malos”, son las dietas las que son buenas o malas. Cualquier alimento puede ser adecuado para llevar un estilo de vida sano, siempre que se tenga en cuenta la moderación y el equilibrio.

Consumir cantidades moderadas de todo tipo de alimentos, puede ayudar a controlar la ingesta energética (las calorías) y a garantizar que no se comen cantidades excesivas de un alimento determinado. Si se decide comer un plato rico en grasas, habrá que escoger una opción con menos grasas para la próxima comida.

4. Consumo de fruta y verdura

La fruta y verdura son los alimentos más ricos en vitaminas, minerales, fibra y agua. Deberíamos comer como mínimo cinco raciones diarias. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una ración en cada comida (o entre horas) y dos raciones de verdura (cruda y cocinada) en las comidas. Con eso ya tenemos el total.

5. Basar la dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono

La mayoría de las directrices dietéticas recomiendan que al menos el 45% de las calorías totales de la dieta diaria provengan de los hidratos de carbono. Esto quiere decir que más de la mitad de nuestra ingesta alimenticia diaria debería consistir en alimentos ricos en carbohidratos, como los cereales, las legumbres, las frutas y las verduras. Si además se consume pan integral, pasta y otros cereales se incrementará el consumo de fibra alimentaria.

6. Beber muchos líquidos

Más de la mitad del peso corporal es agua. Por lo tanto, además de aportar al organismo todos los nutrientes que necesita a diario para estar en forma, hay que hidratarlo con un mínimo de 5 vasos de líquido al día. Los adultos necesitan beber al día por lo menos 2 litros de líquido, e incluso más, si son físicamente activos. El agua es una buena fuente de líquido, pero la variedad también puede ser agradable y saludable. Se pueden escoger líquidos alternativos, como leche, zumos, caldos, refrescos, infusiones, café, etc.

7. Grasas con moderación

La grasa es esencial para tener de una buena salud. Las grasas proporcionan una fuente de energía inmediata, y gracias a ellas el cuerpo puede absorber, hacer circular y almacenar, las vitaminas liposolubles A, D, E y K. Los alimentos ricos en grasas son necesarios porque aportan los “ácidos grasos esenciales” que el cuerpo no es capaz de fabricar.

El mejor consejo para llevar una dieta sana, es limitar la cantidad de grasas en la dieta, especialmente de grasas saturadas, pero no eliminarlas completamente.

8. Moderar el consumo de sal

La sal (ClNa) está compuesta por sodio y cloruro. El sodio es un nutriente que se encuentra presente de manera natural en muchos alimentos. Ambos son importantes para ayudar al cuerpo a mantener el equilibrio de fluidos y para regular la presión arterial.

En la mayoría de la gente, el exceso de sodio es eliminado por el organismo, pero en algunas personas puede provocar un aumento de la presión arterial. La disminución de la cantidad de sal en la dieta de aquellos que son sensibles, puede reducir el riesgo de tener una presión arterial alta.

9. Introducir cambios de forma gradual

Si se introducen cambios de manera gradual, como comer una fruta o una ración más de verduras cada día, reducir los tamaños de las raciones, o subir las escaleras en vez de utilizar el ascensor, es más fácil mantener dichos cambios.

¿Por qué es también importante la actividad física?

El consejo de aumentar la actividad física está estrechamente relacionado con las recomendaciones generales para llevar una vida saludable, ya que afecta al equilibrio energético y al riesgo de padecer enfermedades asociadas al estilo de vida. Además, tanto en niños como en adultos, la actividad física se relaciona con una mejor flexibilidad corporal, resistencia aeróbica, agilidad y coordinación, con el fortalecimiento de los huesos y los músculos, con la reducción de los niveles de grasa corporal, el nivel de lípidos en sangre y la presión arterial, y la reducción del riesgo de fracturas de cadera en mujeres. La actividad física ayuda a sentirse mejor físicamente y fomenta una actitud mental más positiva.

Se debe aumentar el nivel de actividad física según la edad, y se recomienda que los adultos realicen actividades físicas durante al menos 30 minutos diarios durante casi todos los días de la semana.

¿Fomentar estilos de vida saludables?

Fomentar una alimentación saludable y aumentar los niveles de actividad física debería incluir la participación activa de varios colectivos, incluyendo los gobiernos, los profesionales de la sanidad, la industria de la alimentación, los medios de comunicación y los consumidores. Fomentar dietas saludables que sean bajas en grasas, altas en hidratos de carbono complejos y que contengan grandes cantidades de frutas y verduras frescas, así como la práctica regular de actividades físicas es una responsabilidad compartida.

En última instancia, son los consumidores los que escogen los alimentos que comen y un gran número de factores influyen en sus elecciones, como la calidad, el precio, el sabor, la costumbre, la disponibilidad y la conveniencia. Hay factores que pueden contribuir a mejorar las costumbres nutricionales y la salud de la población, como educar a los consumidores, desarrollar e implementar directrices dietéticas, incluir en el etiquetado de los alimentos sus propiedades nutritivas, incluir asignaturas sobre nutrición en los colegios, y aumentar las oportunidades de realizar actividades físicas.

- Food and Agriculture Organisation of the United Nations (1997). Getting the best from your food. Rome.

- World Health Organisation (1995). Epidemiology and prevention of cardiovascular diseases in elderly people. WHO Technical Report Series 853, Geneva.