Tag Archives for bebe

Lactancia materna

Cuando estas esperando un bebé una de las primeras decisiones a tomar es el tipo de alimentación que le darás, si quieres que sea lactancia materna o artificial.  Esta decisión es personal y cada madre tiene sus motivos para decidirse por una u otra.  En mi caso preferí darle el pecho y, sin lugar a dudas, es la mejor decisión que he tomado, ya que así está recibiendo las mejores defensas posibles y además la conexión que se establece entre nosotras cada vez que le doy de comer es increíble.

Quiero aprovechar para darles algunos consejos sobre la lactancia que, en mi caso particular, me han ayudado mucho, de igual forma espero que sea de utilidad para vosotros.  También les contaré los aspectos negativos porque no quiero engañar a nadie ni hacer ver que todo es perfecto, cada tipo de lactancia, materna o artificial, tiene sus pros y sus contras y yo les indicaré a continuación las que visto en el tipo de alimentación que yo elegí.

Ventajas:

  • Fortalece el vínculo amoroso entre tu bebé y tu.
  • Recibe las mejores defensas posibles, las cuales no las encuentra en la leche de fórmula, por muy buena y completa que sea ésta.
  • Siempre tienes disponible la comida para tu bebé, no importa cuando le dé hambre o donde estéis, porque podrás darle de comer al momento.
  • La leche está a la temperatura adecuada, no hay que calentar biberones y correr el riesgo de que la leche esté muy caliente o fría.
  • No tienes que estar lavando y esterilizando tetinas y biberones a cada rato, lo cual supone un tiempo precioso que puedes aprovechar para descansar.
  • Al no tener que comprar leche de fórmula te ahorras una buena cantidad de dinero.
  • En mi caso ha ayudado a mi bebé a ser regular a la hora de hacer caquita, ya que la leche materna es mucho más ligera de digerir y, por tanto, es poco probable que se estriña.
  • Te ayuda a bajar de peso más rápido y esto lo digo por experiencia propia, en 2 meses recuperé mi peso de antes del embarazo e incluso ahora estoy más delgada.

Desventajas:

  • No sabes cuánta leche está tomando tu bebé, ya que en cada toma puede succionar más o menos y en realidad no sabes si ha comido lo suficiente. Por esta razón hay que pesar al bebé cada semana para verificar si está ganando peso correctamente.
  • Es restrictiva, ya que al ser tú la única que puedes darle el pecho te limita en cierta forma el resto de tus actividades diarias, sobre todo las primeras semanas en que cada toma es aproximadamente cada hora y media o dos horas.  Esta desventaja se puede compensar si te sacas la leche y la dispones en un biberón, así papá también podrá darle alguna toma al bebé.
  • Se pueden agrietar/lesionar los pezones si el bebé no se engancha bien al principio o si succiona con mucha ansiedad.
  • No hay muchos sitios específicos para lactancia en los lugares públicos como Centros Comerciales, por lo que si tienes un poco de aprehensión a dar el pecho en público te limitará tus salidas. Particularmente, para mí esto no representa una desventaja ya que no tengo ningún problema en darle el pecho a mi bebé en cualquier lugar en donde nos encontremos, al principio es un poco incómodo pero luego te acostumbras.
  • Para las que se preocupan por las anti-estéticas estrías, es muy probable que te salgan en los pechos si amamantas a tu bebé.  Esto se puede controlar/prevenir hidratando muy bien los pechos con aceite de almendra o alguna crema hidratante especial.  Tener en cuenta que esto tampoco se debería considerar una desventaja ya que durante el embarazo también se tiene riesgo de que salgan estrías en el vientre y eso no influye en nuestra decisión de quedarnos embarazadas o no.

No les voy a mentir, las primeras semanas son muy difíciles y hay que tener mucha constancia para seguir, pero una vez superados los momentos más duros se disfruta mucho de la lactancia.  Por eso las animo a no desfallecer y seguir adelante una vez que hayáis tomado la decisión de amamantar a vuestro bebé.

Consejos:

A la hora de las tomas:

  • Es importante que el bebé coja bien el pezón, debe hacerlo de forma que quede todo el pezón dentro de su boquita y su labio inferior esté invertido.
  • La posición del bebé es importante, hay que tratar que no esté torcido o de lado, su barriguita debe estar tocando la tuya y su carita debe estar de frente al pecho, nunca debe tener el cuello doblado al coger el pecho.
  • Hay que tratar de que esté como mucho 15 minutos en cada pecho ya que así evitamos que se irriten y agrieten los pezones.  En las primeras semanas es muy difícil porque se quedan dormidos y hay que estar despertándolos o se interrumpe la toma para sacarle los gases, entre otras cosas, lo que hace que cada toma se alargue más de la cuenta.
  • Es conveniente sacarle los gases al acabar un pecho y antes de ofrecerle el otro. Por supuesto, si toma del otro pecho, al finalizar también hay que tratar de sacarle los gases. Hay bebés que no se llenan mucho de gases pero hay otros (como mi bebé) que cogen mucho aire al comer.
  • Tras la toma tratar de mantener al bebé en una posición semivertical (en brazos) durante unos cuantos minutos antes de acostarlo, de esta forma evitamos el reflujo (que devuelva parte de la leche que ha ingerido).
  • En su cunita poner unas mantas debajo del colchón en la punta donde se pone su cabecita, de forma que cuando lo acuestes esté siempre con la cabecita un poco más alta que el resto del cuerpo, así evitamos que se pueda ahogar con algún buche si devuelve algo de leche.

Grietas o heridas en los pezones: Al día siguiente de empezar a darle el pecho a mi bebé se me agrietaron los pezones, me sangraban y dolían mucho cada vez que amamantaba; esto me pasó porque no tuve mucho calostro (en menos de un día ya no me salía nada) y la bebé se ponía ansiosa al no poder sacarme leche de los pechos y, a pesar de que fue necesario que le diera leche artificial porque en esos días bajó muchísimo de peso y se estaba deshidratando, no podía dejar de ponérmela al pecho para estimular la subida de la leche (la tuve a los 3 días del parto).  Para ayudar a sanar los pezones hice lo siguiente:

  • Primero que nada hay que asegurarse que el bebé está cogiendo bien el pecho para de este modo evitar que nos siga lesionando.
  • Por un lado utilicé unas pezoneras de silicona para que el roce con la boca del bebé no me mantuviera las heridas abiertas. Creo que hay pezoneras de látex, pero son mejores las de silicona porque son mucho más delgadas y no hace tanta barrera entre tu piel y la boca de tu bebé.
  • Tengamos los pezones heridos o no, una buena práctica es ponerle un poco de nuestra misma leche al finalizar la toma, extendiendo la misma por todo el pezón, ya que ésta ayuda a sanar e hidratar el pezón. Luego hay que dejarlos al aire durante un rato hasta que se sequen del todo.
  • Si ya tenemos las heridas, una vez que se seque la leche que nos pongamos en los pezones, se puede aplicar una crema de lanolina pura (sin aditivos ni conservantes), la cual se encuentra en cualquier farmacia y se puede poner en el pezón sin que afecte en nada a la leche o al bebé, ya que no es necesario lavarlo antes de la toma.

Haciendo esto se me curaron del todo los pezones en cuestión de unas pocas semanas y ya pude seguir dándole el pecho a mi bebé sin las pezoneras.

Para ayudar a la subida de la leche:  En las clases de preparación al parto me recomendaron un tratamiento homeopático para ayudar a la subida de la leche el cual me sirvió muchísimo, ya que a pesar de que tardé tres días en que me subiera la leche, cuando lo hizo fue fenomenal porque tuve muchísima. Lo que hay que hacer es inmediatamente tras el parto es diluir 15 gránulos de Actaea Racemosa 9 CH (de los que se disuelven debajo de la lengua) en 1,5 litros de agua y beberse esa agua poco a poco durante el día, y así hasta cada día hasta que tengas la subida de la leche.

Para aliviar la hinchazón de los pechos tras la subida de la leche: Cuando se tiene la subida de la leche los pechos se congestionan mucho durante unos días y hay que tener mucho cuidado de que no nos vaya a dar una mastitis.

  • En primer lugar hay que darle constantemente el pecho a nuestro bebé, por lo menos cada 2 horas (no será un problema porque seguro que el bebé les demandará el pecho incluso antes).
  • Justo antes de amamantar al bebé ponerse sobre los pechos unos paños con agua tibia (mejor si le pones al agua un poco de manzanilla).
  • Si tras la toma los pechos siguen muy llenos de leche y el bebé no quiere más, lo más recomendable es sacarse la leche con un sacaleches; al principio cuesta mucho y se saca muy poco, pero con el tiempo se va sacando más (esta leche se puede almacenar en el congelador para tomas posteriores).
  • Posteriormente, se pueden aplicar en los mismos un paño con agua templada (también con un poco de manzanilla), esto calma muchísimo la congestión, pero es importante no poner agua templada o fría antes de la toma, tiene que ser siempre después.

Los efectos del tabaco durante la lactancia

Númerosos estudios han demostrado los efectos de la nicotina en la lactancia, ya sea en pequeñas o en grandes cantidades. Vamos a conocer cuáles son esos efectos:

    • El tabaco disminuye la tasa de prolactina (hormona que desencadena la producción de leche). Las mamás fumadoras generalmente se quedan sin leche antes que las mamás no fumadoras.
    • También dificulta el reflejo de succión. La leche sale más lentamente y, por tanto, el bebé succiona con dificultad, se alimentan menos y cogen poco peso.
    • El sabor que le da el tabaco a la leche no es de buen gusto para los bebés. Si fumaste durante el embarazo el bebé no notará nada porque a través del líquido amniótico ya notó este sabor, pero si no fumaste hasta tener al bebé, será para él un sabor extraño.
  • El bebé absorberá nicotina. Los investigadores descubrieron que en la orina de los bebés alimentados con leche materna (de madres que fuman más de 5 cigarrillos al día), que el nivel de nicotinina (un subproducto de la nicotina) era 10 veces más alto que en los bebés de madres fumadoras pero alimentados con leche de fórmula.

¿Qué puedes hacer entonces para que al bebé no le afecte el tabaco? Puedes aprovechar esta oportunidad para dejar de fumar, pero si eso no es lo que deseas puedes seguir algunas pautas:

  • Cuando vayas a fumar, hazlo al menos dos horas antes de alimentar al bebé. Esto puede ser difícil de organizar si alimentas “a demanda”.
  • No fumes en la misma habitación donde está el bebé, que sea fumador pasivo es aún peor que tener nicotina en la leche.

El permiso de lactancia

Un derecho establecido por ley que permite que la madre o el padre puedan ausentarse una hora al día de su puesto de trabajo por lactancia hasta que el niño tenga nueve meses.

Está regulado en el Permiso de derecho de regulación de la lactancia que viene legislado en el Estatuto de los Trabajadores y en la Ley 39/1999 de 5 noviembre, que promueve la conciliación de la vida familiar y laboral. Continue Reading »

Leche Materna

Leche Materna

La lactancia materna es un proceso natural mediante el cual una madre alimenta a su bebé. Cada vez son más las personas concientes de la importancia de la alimentación de los bebés con la leche materna, ya que esta provee al bebé defensas y nutrientes naturales que no podría obtener tan fácil y tan completamente con otro tipo de alimentación. La leche materna tambien le ofrece ventajas tanto al bebé como a la madre.

Ventajas para el bebe:

  • La leche materna contiene defensas o anticuerpos que protegen a tu bebé contra enfermedades e infecciones.
  • Es facil de digerir.
  • No corre el riesgo de que le de diarrea.
  • Tiene los suficientes nutrientes para su buen desarrollo al igual que evita la obesidad.
  • Puede favorecer el desarrollo de su cerebro.
  • El bebé siente confianza y seguridad al estar junto a la madre.
  • No le provoca alergias.
  • No necesita de otros líquidos.
  • Es un alimento tan completo que, por lo general no necesitará otro tipo de alimentación durante los primeros seis meses de vida.

Ventajas para la madre:

  • Recuperar más rápido su figura.
  • Ayuda a disminuir el sangrado posparto, al igual que a demorar el retorno del periodo menstrual.
  • Crea un vínculo más cercano con su bebé.
  • El riesgo de cáncer mamario u ovárico disminuye.
  • Se evitan gastos en otro tipo de alimentación para el bebé.

El amamantar al bebé tambien tiene sus precauciones que no se deben pasar por alto:

  • A través de la leche materna, se pueden transmitir tanto nutrientes, como sustancias tóxicas que consume la madre, como por ejemplo: las drogas, el alcohol, cafeína o tabaco.
  • También existe el riesgo de transmitir algunas enfermedades que padece la madre. Del mismo modo el virus del Sida también se puede trasmitir a través de la leche materna.
  • Algunos bebés necesitan ser amamantados durante las noches, principalmente en los primeros días de vida. Esto requiere un gran esfuerzo físico para la madre, pero es de mucha importancia no quedarse dormida ya que existe el riesgo de que el bebé se ahogue.
  • Es importante que la madre lleve una buena alimentación para así pueda producir la leche suficiente que su bebé necesita.

enlaces: http://es.wikipedia.org/wiki/Leche_materna

NUTRICIÓN Y SUPLEMENTOS DURANTE EL EMBARAZO

Estás embarazada y ahora es más importante que nunca que te cuides. Es por esa razón que todo el mundo, tanto el médico, familiares, amigos, compañeros de trabajo, de estudios, o incluso personas desconocidas, te darán consejos sobre lo que deberías y no deberías comer durante el embarazo.

Seguir leyendo…

alimentacion « WordPress.com Tag Feed 2011-12-04 00:11:37

La lactancia materna constituye el método más natural y sano de alimentar a tu bebé.  La leche materna contiene una fórmula única para cada bebé y es, a su vez, fuente de proteínas y células que combaten las infecciones y que ayudarán a mantenerlo feliz y saludable. La lactancia es un período que tanto madre como hijo podréis disfrutar. En un comienzo amamantar puede requerir algo de práctica, sin embargo, existen muchas razones para hacer el mejor de tus esfuerzos.

¿Por qué es mejor amamantar? Beneficios para el bebé.

La American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) recomienda a las madres amamantar a sus bebés por lo menos durante el primer año de vida y, en especial, durante los primeros seis meses. Existen buenas razones para tal recomendación. Los niños que han sido alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de presentar infecciones en los oídos, alergias, vómitos, diarreas, neumonía, diabetes juvenil y meningitis.

Investigaciones recientes sugieren que la leche materna estimula el crecimiento cerebral de tu bebé. Los bebés digieren con mayor facilidad la leche materna que la fórmula, la leche de vaca o la leche de cabra. Contiene todos los minerales requeridos y la justa proporción de sustancias nutritivas. Además, la leche materna es conveniente porque es gratis y siempre está lista cuando tu bebé tiene hambre y no es necesario prepararla. Los beneficios para la salud se mantendrán durante todo el periodo en que madre e hijo favorezcan la lactancia materna.

Los beneficios para la madre.

El amamantamiento te otorga beneficios determinantes, tanto para tu salud, como para la de tu bebé. Además de ser la manera ideal de estrechar lazos con tu bebé recién nacido, la lactancia ayuda a estimular las hormonas necesarias para que tu útero recupere el tamaño que tenía antes del embarazo.

Según algunos estudios, las mujeres que amamantan a sus hijos tienen un 50% menos de probabilidades de presentar cáncer mamario antes de la menopausia, además de un menor riesgo de cáncer ovárico y osteoporosis. Amamantar también te ayudará a perder peso después del embarazo, ya que consume el tipo especial de grasa adquirida durante el embarazo antes de que pase a ser parte definitiva de tu cuerpo.

Amamantar te ayudará a perder ese peso al ritmo preciso. Aunque tampoco querrás perder demasiado peso apenas hayas dado a luz. Las mujeres en periodo de lactancia materna necesitan entre 2 y 4 kg sobre su peso anterior al embarazo para mantener su cuerpo saludable mientras alimentan a sus hijos. Si pierdes peso demasiado rápido, tu producción de leche podría verse afectada cuando tu bebé crezca de forma acelerada y necesite comer más. Ese sobrepeso desaparecerá naturalmente durante los seis primeros meses.

¿Qué esperar al comienzo?

La leche materna comienza a subir pocos días después del nacimiento de tu bebé. Hasta entonces, tus pechos estarán ocupados produciendo el calostro que tu hijo beberá en lugar de la leche. Esta sustancia espesa y de color amarillento está colmada de proteínas y anticuerpos que ayudarán a tu bebé a combatir las enfermedades. Se supone que el calostro es el primer alimento que ingiere tu bebé, al igual que su primera “inmunización” contra enfermedades.

¿Cómo lograr una buena producción de leche materna?

Cuando una madre amamanta, una buena alimentación, una gran cantidad de líquido y un buen descanso son elementos esenciales. La madre debe dormir cuando su bebé lo hace y beber gran cantidad de líquidos que contribuyan a su salud. La leche, el agua y los zumos son una buena opción. Relájate.

Deshazte de tareas innecesarias, visitas molestas y todo tipo de tensiones y concéntrate en ti y en tu bebé. Es necesario que mantengas una dieta básica saludable para así conservar una buena producción de leche materna, lo que no significa que tu alimentación deba ser demasiado elaborada. Algunos lactantes son bastante sensibles a ciertos alimentos que forman parte de la dieta de su madre.

Si tu bebé se muestra molesto después que hayas comido algo muy sazonado, es probable que ése sea el problema. Sin embargo, en general, las madres en período de amamantamiento pueden comer lo que deseen, siempre y cuando se trate de una alimentación saludable. Las madres vegetarianas que amamantan a sus hijos deben poner mucha atención a que su dieta contenga suficientes vitaminas y minerales. Si tienes dudas acerca de tu alimentación, tu ginecólogo o tu pediatra podrán recomendarte a un nutricionista o dietista que te ayude a elaborar una dieta adecuada.

La estrategia del biberón

Si deseas que tu bebé comience a alimentarse con biberón, debes esperar a que tenga al menos entre 2 y 4 semanas de vida. Sin embargo, no debes sorprenderte si, en un comienzo, tu bebé rechaza un biberón, aún cuando contenga leche que te hayas extraído del pecho.

Lactancia y trabajo

Si debes regresar a tu trabajo, puedes continuar alimentando a tu bebé con leche materna. Extráete leche una o dos veces al día mientras estás en tu trabajo y llévatela a tu casa para dársela a tu bebé al día siguiente. Nuestra recomendación es que lo hagas. Es una buena forma de sentirte muy cerca de tu bebé cuando debas ausentarte. Hay muchas formas de extraerse la leche, con la mano, con un sacaleches manual o eléctrico.

Amamantar con frecuencia en la tarde y en la noche servirá para mantener tu producción de leche materna y te dará esa sensación tan especial de cercanía que extraña al estar en tu trabajo. Puedes dejar la leche que te hayas extraído entre seis y ocho horas a temperatura ambiente, o entre 3 y 5 días dentro del congelador o refrigerador, si así lo requieres, puesto que contiene agentes naturales de conservación.

También puedes congelar tu leche para usarla más adelante, aunque congelarla implica perder algunas de sus propiedades necesarias para combatir las enfermedades. Aún después de haberla congelado, tu leche mantiene la proporción más adecuada de sustancias nutritivas para tu bebé. Descongela la leche dejándola a temperatura ambiente o poniéndola bajo un chorro de agua tibia. No vuelvas a congelar la leche después de haberla descongelado. Se debería batir suavemente la leche que tú hayas refrigerado, ya que la grasa tiende a separarse e irse hacia la superficie. Bátela hasta obtener una textura homogénea que pueda fluir fácilmente a través de la tetina del biberón. Busca una habitación limpia, privada y tranquila en tu lugar de trabajo donde puedas extraerte la leche cómodamente.