¿QUÉ ES LA SUPLEMENTACIÓN NATURAL?

Es el aporte de sustancias naturales complementarias a la dieta con el fin de mantener una buena salud, así como para prevenir o tratar enfermedades. Estos suplementos alimenticios, como los del prestigioso laboratorio Nutergia, pueden ser desde las vitaminas conocidas por todo el mundo, a los minerales, los ácidos grasos esenciales (extraídos de plantas como la onagra y también de aceites de pescado), los aminoácidos que son los componentes de las proteínas, así como sustancias que denominamos fitoquímicos o fitonutrientes (p.e. las isoflavonas de la soja, el licopeno del tomate, etc.) e incluso plantas como las algas o la alfalfa, entre otras.

 

¿Pueden los suplementos naturales sustituir a los alimentos?

 

No. Como antes mencionabamos los suplementos serán un complemento, un apoyo a una dieta correcta. La base siempre ha de ser una dieta equilibrada y a partir de ahí podremos plantearnos suplementar según las necesidades específicas de cada persona.

 

¿Qué beneficios nos pueden aportar los distintos suplemenentos?

 

Por ejemplo, las vitaminas tienen muchas funciones en el organismo y a medida que pasa el tiempo y la ciencia avanza, vamos descubriendo más funciones. Algunas vitaminas realizan reacciones químicas especificas en el organismo, como liberar la energía de los alimentos o descomponer las moléculas de grasa.

Otras vitaminas protegen a las células frente a las lesiones que causan enfermedades como el cáncer y las enfermedades cardiacas, además de ayudar a desintoxicar de los contaminantes.

 

Los minerales no son sólo componentes de la estructura de nuestros huesos y tejidos, también forman parte de las enzimas que regulan la química del organismo. La vitamina B, que contribuye a conformar la estructura de tantas enzimas, no es tan eficaz sin el magnesio o cinc, que también son necesarios para muchas de las mismas enzimas.  Los minerales son indispensables para que el corazón lata, los glóbulos rojos transporten el oxígeno y las enzimas protejan a los tejidos y los desintoxiquen de contaminantes.

 

Los aminoácidos son la base de las proteínas.  Nuestras necesidades diarias de proteína son realmente de aminoácidos. Los aminoácidos se clasifican en “esenciales” o  “no esenciales”.  Los aminoácidos esenciales (histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina) no pueden ser fabricadas por el organismo y deben ser aportadas en la dieta o en caso contrario pueden producir trastornos en la salud.  Los aminoácidos no esenciales son también imprescindibles para la salud pero pueden ser sintetizados en el cuerpo a partir de los aminoácidos esenciales. Ambos aminoácidos, esenciales y no esenciales intervienen en la formación de hormonas, enzimas, neurotransmisores (mensajeros químicos) anticuerpos y transportadores de nutrientes.

 

Los ácidos grasos como el gamma-linoleico (GLA) y el eicosapentaenoico (EPA), entre otros, también denominados ácidos grasos esenciales son sustancias naturales que se encuentran en los aceites vegetales y de pescado.  Pueden asociarse a las vitaminas y minerales en la prevención y tratamiento de las enfermedades así como del envejecimiento. Por ejemplo, favorecen la disminución de los altos niveles sanguíneos de colesterol y el riesgo de formación de coágulos.  Pueden ayudar a los pacientes que padecen eczema atópico, asma, hipertensión, artritis, psoriasis, problemas menstruales, etc.

 

Suplementos dietéticos como la fibra o los probióticos, ayudarán a regular la evacuación intestinal, mantendrán una flora intestinal saludable y colaborarán en las dietas de control de peso.

 

Los miembros del reino vegetal como las hierbas, los vegetales, las frutas, las legumbres, los frutos secos y las semillas contienen miles de productos químicos diferentes, muchos de ellos podrían clasificarse como fitonutrientes (p.e. clorofila, genisteina, curcumina, etc.). A pesar de no encontrarse dentro de la clasificación de nutrientes esenciales para los humanos, se han aislado y estudiado, comprobándose que tienen unas propiedades sorprendentes en la promoción de la salud y en la prevención y/o tratamiento de las enfermedades (p.e. el cáncer, las enfermedades cardíacas, la artritis, los desarreglos inmunes, etc.). Al igual que los extractos herbarios clásicos serán muy útiles combinados con los suplementos nutricionales habituales para alcanzar con éxito nuestra meta: la salud.

 

Tras esta explicación debemos entender que los nutrientes trabajan sinérgicamente, esto es, en equipo. Esto significa que existe una acción cooperativa entre ellos, trabajan como catalizadores, promoviendo la absorción y la asimilación de otras vitaminas y minerales. La corrección de la deficiencia de un nutriente requiere la adicción de otros, no tan sólo la reposición del que esté en carencia. Esto es por lo que tomar un nutriente de forma individual puede ser poco efectivo, o incluso peligroso, y porqué siempre se aconseja tomar un preparado balanceado de vitaminas y minerales (multinutriente) junto a cualquier suplemento individual.

This entry was posted on December 22, 2017, in Salud. Bookmark the permalink.