Las isoflavonas de soja pueden prolongar la vida

Un reciente estudio preliminar realizado en la Universidad de Newcastle, publicado en  Nutrition Bulletin, ha concluido que  las isoflavonas de soja, hasta ahora consideradas beneficiosas por sus propiedades como fitoestrógeno natural, también pueden activar proteínas que promueven el antienvejecimiento y la prolongación de la vida.

En concreto, la isoflavona de soja daidzeína puede activar una proteína denominada sirtuin1 (Sirt1), que está vinculada con la regulación del envejecimiento y la longevidad.

La concentración de daidzeína (100 mmol) que suscitó la respuesta de Sirt1 es superior a las concentraciones que habitualmente se pueden alcanzar, pero si se consumen alimentos ricos en isoflavonas o suplementos que las contengan es sí es posible  alcanzar tales concentraciones intestinales locales.

Se observó que el envejecimiento y las expectativas de longevidad en los habitantes de la isla de Okinawa, en Japón, consumieron en los últimos años una dieta baja en energía y este dato se cita frecuentemente como la evidencia de que es posible lograr un efecto de apoyo a la longevidad mediante la restricción de energía en los seres humanos.

Por otro lado, es preciso señalar que la soja es la principal fuente de proteínas en la dieta de la población de esta isla japonesa, lo que ha provocado la posibilidad de que algunos efectos beneficiosos de la dieta correspondientes a un envejecimiento saludable y larga vida puedan, en teoría, haber sido el resultado de los efectos potenciales de las isoflavonas de soja mediados por la actividad de Sirt1.

No obstante, los investigadores opinan que es preciso llevar a cabo una investigación más extensa para confirmar los datos expuestos.

El potencial de la soja

Anteriormente ya se había documentado que la restricción de calorías, siempre y cuando se evite la desnutrición, ayuda a prolongar la vida y a reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas en algunas especies como, por ejemplo, los monos.

Científicos de la Universidad de Wisconsin-Madison, en EE.UU., publicaron los resultados de sus estudios en Science, y demostraron que el 80% de los monos rhesus que consumieron una dieta restrictiva en calorías continuaban vivos transcurridos 20 años, comparados con un porcentaje de sólo el 50% de los animales control que se alimentaron a su voluntad.

Ciertos compuestos hallados en la dieta también pueden activar el Sirt1, la atención está centrada en el resveratrol, que es un polifenol presente en el vino rojo. En el año 2003, David Sinclair y su equipo de Harvard informaron en la revista Nature que el resveratrol aumenta la supervivencia de las células de levadura.

Laura Iones, Wakeling Luisa y Ford Dianne de la Universidad de Newcastle informaron que las primeras observaciones de su trabajo han indicado que las isoflavonas de soja pueden compartir muchas de estas propiedades funcionales con el resveratrol, lo cual resalta el potencial de una dieta rica en estos compuestos para promover el envejecimiento saludable.

Según estos investigadores, las isoflavonas y el resveratrol comparten un grado de similitud estructural, ambos también tienen efectos sobre la metilación del ADN.

Un informe reciente  ha probado que la daidzeína puede aumentar la actividad de Sirt1, lo que nos sugiere que las isoflavonas muy posiblemente puedan aumentar la metilación del ADN mediante el mismo mecanismo hipotético que propuesto para los efectos del resveratrol y la restricción de energía, es decir, mediante la eliminación de grupos acetilo de las proteínas histonas por la actividad del Sirt1.

Los datos preliminares respaldan ese mecanismo, pero se requiere una investigación más extensa para confirmar los efectos y también para aclarar en detalle los mecanismos subyacentes, antes de ofrecer consejos dietéticos sobre los posibles efectos beneficiosos del consumo de soja más allá de su ya probado efecto cardioprotector.

Referencia bibliográfica

Can soyabean isoflavones mimic the effects of energy restriction on healthy ageing?. “¿Pueden las isoflavonas de soja imitar los efectos de la restricción de energía respecto al envejecimiento saludable?”. Iones L., L. Wakeling, D. Ford. Nutrition Bulletin 2009;34(3):303-8 – doi: 10.1111/j.1467-3010.2009.01764.x.

 

This entry was posted on October 31, 2017, in Salud. Bookmark the permalink.